; WALK-INS, MISIÓN HUMANITARIA…O NÓ - Mi Carta Astral

Reencarnación

WALK-INS, MISIÓN HUMANITARIA…O NÓ

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Desde su inicio, la misión humanitaria ha creído en la existencia del alma sin dudar de su inmortalidad, pues está claro que no nos gusta pensar que nuestra vida tenga el mismo final que nuestros cuerpos, y, aunque es cierto que muchos creen que todo termina al morir, también es verdad que la mayoría de las personas no compartimos ese pensamiento, hecho que aporta al ser humano gran dosis de tranquilidad además de una visión clara de continuidad al ser capaz de perdurar más allá del tiempo y del espacio, dando por sentado que, aunque no nos sea posible utilizar el cuerpo actual, encontraremos la manera de buscar otros.

Al ser humano le gusta pensar que, de alguna manera, una vez envejecido y muerto su cuerpo sigue existiendo la posibilidad de regresar a éste mundo u a otros similares, y aunque se nos promete una vida fantástica como seres espirituales, también deseamos quizás egoístamente volver a gozar de las maravillas que conocemos u otras diferentes o semejantes, pensando interesadamente que el cuerpo es el templo del placer y que nos gustaría repetir. Y así, decididos, nos decimos a nosotros mismos que de volver, lo haríamos para aprender un poco más pues la vida en la tierra es difícil y que por eso aquí se aprende rápido y bien.

En todas las civilizaciones desde la antigüedad hasta ahora se ha intentado buscar una teoría que justifique este planteamiento y así complacernos a nosotros mismos en el momento de plantearnos lo limitado de nuestra existencia. Siendo así pues, que la mayoría de la humanidad, desde las tribus más primitivas hasta nuestros tiempos, han coincidido en la creencia de un alma infinita e inmortal y en la maravillosa posibilidad de regresar usando diferentes cuerpos, siendo ésta una solución que ha complacido a casi todos y que ha perdurado a través de los tiempos.

A todo esto solemos llamarlo reencarnación, sin embargo existen otros conceptos como transmigración y metempsicosis sobre los cuales haré alusión brevemente pues los tres podrían parecer sinónimos, sin embargo no lo son. La transmigración es el viaje que realiza el espíritu a través de las diferentes formas de existencia, a la que da vida o anima mientras está en ella para luego retirarse sin sufrir cambio alguno una vez concluido su tiempo, es por lo tanto un cambio de estado y no implica la vuelta a un mismo lugar. Sin embargo la reencarnación significa una vuelta al mismo estado humano anterior y en cambio la metempsicosis implica la posibilidad de reencarnación en vegetales, minerales o animales.

Es obvio que el alma necesita un cuerpo material o envase para habitar en los distintos lugares materiales como nuestra Tierra u otros planetas, sin embargo éste es perecedero así que enseguida surgió la necesidad de plantearse una importante cuestión, si mi cuerpo muere y yo no muero ¿Qué pasará conmigo?¿Dónde iré? Y, si me voy y quiero volver ¿Podré hacerlo?

La idea más extendida es que un alma o espíritu podrá volver reencarnándose en algún niño que nace e incluso, con la posibilidad de elección del momento y del lugar. Sin embargo, al aceptar esta opción también abriríamos la puerta a otra expectativa la cual nos facilitaría la oportunidad o la probabilidad de poder usar u ocupar además cuerpos jóvenes o adultos que hubiesen quedado libres, esto implicaría para el alma entrante el haberse saltado varias etapas de crecimiento y aparecer directamente en un cuerpo al que se le reconoce capacidad de decisión y de actuación instantánea. Éstos últimos son los llamados walk-ins.

Ambos, los que nacen como bebés y los que ocupan cuerpos adultos no suelen recordar nada, sin embargo, algunos niños hablan sobre sus vidas pasadas nombrando acontecimientos y lugares fácilmente comprobables, sin embargo, en el caso de los adultos todavía es más probable que se dé ésta situación llegando incluso a recordar quienes son verdaderamente con el paso del tiempo.

Y aunque suene difícil de creer, ¿Cómo es posible que esto suceda?

Pues normalmente de dos maneras:

-Un tipo es claramente una posesión en la que existe un cuerpo receptor que alberga ya un espíritu, el cual accede normalmente a base de engaños a que otra entidad u otras entidades ocupen su cuerpo, aunque si el espíritu anfitrión no desea que los huéspedes se instalen en su nueva casa esto jamás sucederá. Hábilmente estas entidades buscan un espíritu débil y atormentado al que suelen confundir y engañar con falsas promesas de descanso merecido, de fortaleza, de trabajo en equipo, de conclusión de obras inacabadas…para que les permita entrar en su morada prometiéndole que ambos serán un equipo ganador y así mil y una manera más de conquistar un territorio no muy hostil normalmente. De este modo y una vez que el anfitrión cree en su huésped y lo aloja, al principio todo parece ir bien según lo acordado, sin embargo pasado un tiempo, el invasor toma las riendas del cuerpo cedido y arrinconando a su verdadero dueño que no suele plantear mucha batalla, lo elimina casi por completo sumiéndolo en una terrible, tenebrosa y espantosa oscura soledad de la que le será muy difícil salir.

Pero ¿Qué vemos los demás? Pues vemos a una persona a la cual no reconocemos, con la misma cara y el mismo cuerpo pero con hechos diferentes y allá donde habitaba un ser triste, melancólico y enfermizo, encontramos a un luchador fuerte capaz de conseguir lo que quiera, cambiando asimismo de hábitos y de manera de ser o de pensar, vamos, un perfecto desconocido. En la mayoría de los casos de aquí no surgirá nada bueno.

-Sin embargo existe otra posibilidad y es la de que de alguna manera se permita a un alma usar un cuerpo en el instante en el que ha sido abandonado por su dueño. Esta posibilidad es muy diferente a la anterior y en este caso lo que vemos los demás desde fuera es a alguien que ha estado al borde de la muerte o de alguna manera ha tocado fondo y que de repente experimenta una mejoría absoluta y hasta incluso nos parece otra persona, pero lo achacamos a su gran fuerza de voluntad, a su entereza o a su espíritu de lucha. ¡Se ha curado de repente!, decimos, pero lo que nadie llega a pensar nunca es que quizás este cuerpo esté albergando a un nuevo propietario que seguramente tampoco recordará nada de lo sucedido y que a pesar de no comprender en absoluto, sin embargo, intentará con gran esfuerzo por un tiempo adaptarse a una vida ajena y continuar donde el antiguo dueño la dejó, con su familia, con su trabajo y con toda una serie de situaciones extrañas para él, hasta que un día comprenda que éste no es su camino, o quizás se aburra y se marche definitivamente a buscar su propia identidad, aunque creo que siempre en el camino correcto.

Muchas personas piensan que los walk-ins son seres muy evolucionados que llegan a la tierra en misión humanitaria, para guiarnos y que no perdamos el rumbo completamente, podría ser, sin embargo, esta es solo una posibilidad, también hay muchas otras, cuando una situación es posible para unos, también lo puede ser para otros.

No creo que las personas de a pie podamos reconocer claramente un walk-in cuando lo vemos, sin embargo, si nos ha tocado vivir un caso similar en un amigo, vecino, familiar o conocido, solo observamos un cambio enorme en esa persona, cambio que atribuimos a su cercanía con la muerte y al hecho de haber comprendido ciertas cosas que solo se pueden comprender verdaderamente cuando la realidad te da una segunda oportunidad, puede ser que siga siendo el mismo, que es lo más probable, sin embargo a partir de ahora deberíamos plantearos esta segunda posibilidad y pensar que posiblemente estemos conviviendo con una persona diferente. Un saludo y observen con atención, pues…quizás alguno de ustedes conozca a alguien que realmente ahora… es un poco diferente de lo que era.

2 Comments

  1. Gabriela Fernandez Ramos

    Gabriela Fernandez Ramos

    27/12/2015 at 03:47

    Yo soy una de esas, el alma es inmortal

  2. Ondskan Mahtob

    Ondskan Mahtob

    27/12/2015 at 00:45

    I’m one of them…